viernes, 04 de agosto de 2006
Elfos
Como con los enanos, aquí los elfos. El EC nos habla de los elfos (sidhelien, "siilin", que se pronuncia y dice que se llaman ellos a sí mismos) muy brevemente. Son los elfos guapos, místimos y distantes de la fantasía clásica (antes de que el rol empezara a poner elfos en todos los grupos, posadas, templos, recodos, rincones y mazmorras y el amigo de los libros como churros los pusiera a bailar mortalmente pintados de negro). Sin embargo, estos elfos son plenamente conscientes de su apariencia y del efecto que causan en los humanos; saben también que son superiores a los demás mortales. Resumiendo: los elfos ceríleos son mejores, son más guapos, más listos, viven más, duermen menos y lo saben. Por lo que son unos pedantes que miran y tratan con desdén a todo el que no sea como ellos. Tienen un temperamento con muy poca mecha. No quiere decir que se enfaden con facilidad. Quiere decir que todas sus emociones saltan muy fácilmente a los extremos "insondable como el corazón de un elfo". De naturaleza caótica, hacen en todo momento lo que les apetece.
Si vamos al Atlas, lo que nos cuentan es algo más de lo mismo, pero pintándolo más grave. Son tan civilizados que su música hace llorar al más duro de los duros. Sin embargo, tienen una vena salvaje que les hace muy peligrosos. Los elfos eran la cultura dominante. Siempre tuvieron que bregar con los humanoides, lo que les convirtió en una sociedad de seres con un tinte brutal. Desde la llegada de los humanos -hace poco tiempo para los elfos- todo lo que levantaron en su historia se ha ido viniendo abajo, se han visto empujados a los bosques.
Por todo esto, tienen una especie de "odio colectivo" hacia todos los que representan la caída de su cultura. Aunque hay elfos de mente más abierta, que consideran que los humanos son solo un "incentivo" para la evolución de la cultura elfa (aquí hicieron hueco para los personajes jugadores elfos, creo yo) que intentan que la raza vea que hay que adaptarse a los tiempos que corren, en conjunto los elfos no se muestran muy amigables con nadie. Y bastante menos que neutrales con muchos.
Antes había una Corte Elfa, pero ya no. Los elfos están divididos entre sus bosques y cada uno tiene su propia versión de la corte. En general, puede asumirse que aspiran a la reunificación de la Corte, pero estando como están las cosas, lo suyo sería que no se hicieran demasiadas ilusiones.
Lo que has leído hasta ahora es un resumen de los elfos de Birthright. Una vez más, voy a poner mi versión hacheada de los elfos, tal cual, en HackRite.
Primero, he de recordar que en HackRite también hay elfos grel y hadas duende. Y que, para el que no lo recuerde, los elfos ceríleos son todos de alineamiento no legal (bueno, malvado, caótico o neutral auténtico, pero no legal).
Los elfos, por decirlo claramente, son unos amargados. Sí, suena mal decirlo así, pero es que es cierto. Hace mil quinientos años, dos de sus generaciones, los elfos dominaban Cerilia. Llegaron los humanos, que son una raza que no dura un suspiro, con sus dioses, con su cultura rudimentaria, con su música que no enternece a nadie y su aspecto peludo y guarro. Y, con todo, machacaron a sus enemigos de siempre, los humanoides, y los echaron de donde quisieron establecerse. A los enanos, los arrinconaron en las montañas. Y a ellos... a ellos les dejaron los bosques. Y con eso y con todo, los bosques ¡los talan!
Cualquiera que se sepa superior al resto de los seres mortales y tenga cientos de años para recomerse las entrañas se sentiría, como poco, molesto por la situación. Y no olvidemos que no son solo mil quinientos años de historia. Son mil quinientos años de historia en dos generaciones (aún quedan supervivientes de entonces, muy, muy ancianos) ¡sin dormir!
Para volverse loco.
¿Cómo hace una raza que vive seis, ocho, novecientos años para no volverse loca? Los elfos tienen sus medios. Podríamos pensar que son una especie ordenada y respetuosa de unas normas severas que les permiten vivir en armonía. No. Los elfos no son legales. Su alineamiento no les permite realmente seguir unas normas severas. Unas normas laxas, de sentido común, sí. ¿Severas? No. ¿Es su propia naturaleza caprichosa lo que hace que no se maten unos a otros? Al fin y al cabo, es posible que te pienses el ser molesto con alguien si ese alguien puede o no partirte la cara dependiendo de sus apetencias del momento.
Los elfos no caóticos, además de esto, tienen un mecanismo racial que les permite conservar la cordura. Pueden, mientras otras razas duermen u otros elfos hacen guardia, estudian o pasean, descansar meditando. Durante esas sesiones de meditación el elfo repasa los acontecimientos del día, los valora y los digiere. Y si hay alguno que pudiera resultarle perturbador, simplemente lo olvida. Lo borra de su mente y evita así causarse preocupaciones.
Es probable que lo que haya evitado que los elfos se arranquen el cuello unos a otros y se hayan mantenido dentro de una cierta unidad sea una combinación de su capacidad para olvidar lo que quieren y su propia naturaleza tendente al caos.
Hay que tener en cuenta que los elfos tienen una edad fértil muy, muy larga. Hay que suponer que, como contrapunto, o bien tienen arrebatos raciales como los lemmings, o bien tienen una tasa de fertilidad realmente muy, muy baja. Nos quedaremos con la segunda opción. Entonces, el recurso más valioso de los elfos son... los elfitos. O sea, futuros elfos.
La muerte de un elfo es una tragedia para la raza. Si se muere un pejota, vale. Tampoco es tan grave. Vale que estaba en edad de procrear y que tenía toda la vida por delante, pero al fin y al cabo se hizo pejota: no le quedaba tanta vida y se lo había buscado. Pero, por lo general, cuando muere un elfo se pierden años, décadas o siglos de experiencia para la raza. Sus recuerdos son historia. Historia auténtica. El abuelo no cuenta batallitas de hace treinta años. ¡El abuelo cuenta batallas anteriores a la del Monte Deismaar! El abuelo recuerda cuando Anuire era un pueblo pesquero... habitado por elfos, y no la capital donde todos los Reyes Únicos, uno tras otro, asientan sus posaderas sobre el Trono de Hierro.
Los elfos viven en los bosques de Cerilia. En ciudades en los bosques de Cerilia. El que los humanos les hayan echado de sus valles, de sus costas, de sus pueblos y ciudades no significa que de repente los elfos hayan decidido dejarlo todo y convertirse en arborícoras. Según el Atlas, los elfos habitan en los valles y claros de los bosques, rodeados de brumas.
Pienso en sus ciudades y pueblos como en grupos de construcciones que cohabitan con los árboles, utilizándolos para basar sus edificios, apoyándolos en ellos y utilizándolos como soporte para sus torres y miradores.
Tampoco es que los elfos se pasen la vida amargándose la existencia y pensando en los tiempos pasados que fueron mejores. La mayoría de ellos vive su vida en tranquilidad, dedicándose a sus cosas, a su familia y a su círculo de amistades, conocidos y, en general, simplemente siendo normal. La sociedad elfa es alegre y bulliciosa, sin un periodo en el que realmente se acalle y "tranquilice". Los elfos no duermen, ven perfectamente a la luz de los astros nocturnos y les gusta hacer lo que les viene en gana. Así pues, se dedican a sus quehaceres en el momento que mejor les viene, siempre que pueden, con lo que en cualquier población o grupo elfo puedes ver a artesanos, artistas, comerciantes y demás activos en cualquier momento del día o la noche.
Su comercio es bastante sencillo. Aunque no se cierran completamente a tratar con otras razas (siguen teniendo necesidades que no son capaces de cubrir totalmente, y además la pela es la pela), la mayor parte de su comercio es interno. En general, las profesiones que generan algún tipo de producto (artesanos, mayormente) no utilizan el dinero salvo en muy contadas ocasiones y, casi siempre, en transacciones con forasteros. El intercambio más frecuente es el simple cambalache. Las profesiones que ofertan servicios suelen tener sus necesidades cubiertas por su empleador además de recibir un salario suficiente para algunas otras necesidades que surgieran.
La relación de los elfos con otras razas creo que es bastante obvia. Son los mejores, lo saben y son unos creídos totales. Incluso los más simpáticos y agradables tratan a los miembros de otras razas con un deje de autosuficiencia y condescendencia. Un elfo no recibe ayuda: generosamente, permite que otros participen de sus logros. Como una última nota, los elfos hablan de ellos mismos como los sidhelien (siilin); el término "elfo" es un término peyorativo que no se toman demasiado bien. Sin embargo, es como las demás razas les llaman.
Los elfos (sidhelien) de un vistazo:
El lado positivo:
Bonificaciones raciales:
· Resistencia del 90% al conjuro dormir y todos los conjuros relacionados con el hechizo.
· Los elfos son inmunes a los ataques y efectos de envejecimiento, a todas las enfermedades normales.
· Los elfos no tienen infravisión, pero son capaces de ver a la luz de las estrellas y la luna tan bien como a la luz del sol.
Idiomas iniciales:
Común, sidhelien, gnómico, mediano, goblin, hobgoblin, orog y gnol*.
Talentos:
· Movimiento silencioso. Los oponentes sufren un penalizador de -4 en sus tiradas de sorpresa. Si el elfo debe abrir una puerta o pantalla para atacar, este penalizador se reduce a -2.
· Los elfos no necesitan dormir; sin embargo, se fatigan de igual modo y deben reposar en tranquilidad durante el tiempo que una persona normal necesitaría dormir.
· Los elfos pueden pasar sin dejar rastro en entornos naturales e ignorar las dificultades del terreno al marchar.
Clases permitidas:
Guerrero, explorador, mago, mago de batalla, ladrón, asesino (se aplican restricciones al nivel. Ver la Tabla HR2C).
Combinaciones permitidas para multiclase:
Guerrero/mago, guerrero/ladrón, guerrero/mago/ladrón o mago/ladrón.
Modificadores a las puntuaciones de características:
Los elfos obtienen y sufren los siguientes bonificadores y penalizadores: -1 Fuerza, +1 Destreza, -1 Constitución, +1 Inteligencia, +2 Aspecto (altos elfos).
Puntos de Construcción bonificados: 12.
Talentos adicionales que pueden adquirir: Alerta aguda, Bonificador con arco, Bonificador con daga, Bonificador con jabalina, Bonificador con lanza, Bonificador con tridente, Compañero animal, Conjunto de habilidades acrobáticas, Elegancia aún bajo presión, Empatía fraterna, Habilidades conjuradoras, Hablar con las plantas, Identificación mágica, Memoria fotográfica, Observador agudo, Pelea a ciegas, Resistencia al calor, Resistencia al frío, Sexto sentido, Vista aguda.
El lado negativo
Dejando aparte algún penalizador en características y restricciones de clases, no hay lado negativo.
* El número de idiomas que un elfo puede aprender está limitado por su Inteligencia (ver la Tabla 1D) o por los Puntos de Construcción o el entrenamiento que dedique a los idiomas.
Si vamos al Atlas, lo que nos cuentan es algo más de lo mismo, pero pintándolo más grave. Son tan civilizados que su música hace llorar al más duro de los duros. Sin embargo, tienen una vena salvaje que les hace muy peligrosos. Los elfos eran la cultura dominante. Siempre tuvieron que bregar con los humanoides, lo que les convirtió en una sociedad de seres con un tinte brutal. Desde la llegada de los humanos -hace poco tiempo para los elfos- todo lo que levantaron en su historia se ha ido viniendo abajo, se han visto empujados a los bosques.
Por todo esto, tienen una especie de "odio colectivo" hacia todos los que representan la caída de su cultura. Aunque hay elfos de mente más abierta, que consideran que los humanos son solo un "incentivo" para la evolución de la cultura elfa (aquí hicieron hueco para los personajes jugadores elfos, creo yo) que intentan que la raza vea que hay que adaptarse a los tiempos que corren, en conjunto los elfos no se muestran muy amigables con nadie. Y bastante menos que neutrales con muchos.
Antes había una Corte Elfa, pero ya no. Los elfos están divididos entre sus bosques y cada uno tiene su propia versión de la corte. En general, puede asumirse que aspiran a la reunificación de la Corte, pero estando como están las cosas, lo suyo sería que no se hicieran demasiadas ilusiones.
Lo que has leído hasta ahora es un resumen de los elfos de Birthright. Una vez más, voy a poner mi versión hacheada de los elfos, tal cual, en HackRite.
Primero, he de recordar que en HackRite también hay elfos grel y hadas duende. Y que, para el que no lo recuerde, los elfos ceríleos son todos de alineamiento no legal (bueno, malvado, caótico o neutral auténtico, pero no legal).
Los elfos, por decirlo claramente, son unos amargados. Sí, suena mal decirlo así, pero es que es cierto. Hace mil quinientos años, dos de sus generaciones, los elfos dominaban Cerilia. Llegaron los humanos, que son una raza que no dura un suspiro, con sus dioses, con su cultura rudimentaria, con su música que no enternece a nadie y su aspecto peludo y guarro. Y, con todo, machacaron a sus enemigos de siempre, los humanoides, y los echaron de donde quisieron establecerse. A los enanos, los arrinconaron en las montañas. Y a ellos... a ellos les dejaron los bosques. Y con eso y con todo, los bosques ¡los talan!
Cualquiera que se sepa superior al resto de los seres mortales y tenga cientos de años para recomerse las entrañas se sentiría, como poco, molesto por la situación. Y no olvidemos que no son solo mil quinientos años de historia. Son mil quinientos años de historia en dos generaciones (aún quedan supervivientes de entonces, muy, muy ancianos) ¡sin dormir!
Para volverse loco.
¿Cómo hace una raza que vive seis, ocho, novecientos años para no volverse loca? Los elfos tienen sus medios. Podríamos pensar que son una especie ordenada y respetuosa de unas normas severas que les permiten vivir en armonía. No. Los elfos no son legales. Su alineamiento no les permite realmente seguir unas normas severas. Unas normas laxas, de sentido común, sí. ¿Severas? No. ¿Es su propia naturaleza caprichosa lo que hace que no se maten unos a otros? Al fin y al cabo, es posible que te pienses el ser molesto con alguien si ese alguien puede o no partirte la cara dependiendo de sus apetencias del momento.
Los elfos no caóticos, además de esto, tienen un mecanismo racial que les permite conservar la cordura. Pueden, mientras otras razas duermen u otros elfos hacen guardia, estudian o pasean, descansar meditando. Durante esas sesiones de meditación el elfo repasa los acontecimientos del día, los valora y los digiere. Y si hay alguno que pudiera resultarle perturbador, simplemente lo olvida. Lo borra de su mente y evita así causarse preocupaciones.
Es probable que lo que haya evitado que los elfos se arranquen el cuello unos a otros y se hayan mantenido dentro de una cierta unidad sea una combinación de su capacidad para olvidar lo que quieren y su propia naturaleza tendente al caos.
Hay que tener en cuenta que los elfos tienen una edad fértil muy, muy larga. Hay que suponer que, como contrapunto, o bien tienen arrebatos raciales como los lemmings, o bien tienen una tasa de fertilidad realmente muy, muy baja. Nos quedaremos con la segunda opción. Entonces, el recurso más valioso de los elfos son... los elfitos. O sea, futuros elfos.
La muerte de un elfo es una tragedia para la raza. Si se muere un pejota, vale. Tampoco es tan grave. Vale que estaba en edad de procrear y que tenía toda la vida por delante, pero al fin y al cabo se hizo pejota: no le quedaba tanta vida y se lo había buscado. Pero, por lo general, cuando muere un elfo se pierden años, décadas o siglos de experiencia para la raza. Sus recuerdos son historia. Historia auténtica. El abuelo no cuenta batallitas de hace treinta años. ¡El abuelo cuenta batallas anteriores a la del Monte Deismaar! El abuelo recuerda cuando Anuire era un pueblo pesquero... habitado por elfos, y no la capital donde todos los Reyes Únicos, uno tras otro, asientan sus posaderas sobre el Trono de Hierro.
Los elfos viven en los bosques de Cerilia. En ciudades en los bosques de Cerilia. El que los humanos les hayan echado de sus valles, de sus costas, de sus pueblos y ciudades no significa que de repente los elfos hayan decidido dejarlo todo y convertirse en arborícoras. Según el Atlas, los elfos habitan en los valles y claros de los bosques, rodeados de brumas.
Pienso en sus ciudades y pueblos como en grupos de construcciones que cohabitan con los árboles, utilizándolos para basar sus edificios, apoyándolos en ellos y utilizándolos como soporte para sus torres y miradores.
Tampoco es que los elfos se pasen la vida amargándose la existencia y pensando en los tiempos pasados que fueron mejores. La mayoría de ellos vive su vida en tranquilidad, dedicándose a sus cosas, a su familia y a su círculo de amistades, conocidos y, en general, simplemente siendo normal. La sociedad elfa es alegre y bulliciosa, sin un periodo en el que realmente se acalle y "tranquilice". Los elfos no duermen, ven perfectamente a la luz de los astros nocturnos y les gusta hacer lo que les viene en gana. Así pues, se dedican a sus quehaceres en el momento que mejor les viene, siempre que pueden, con lo que en cualquier población o grupo elfo puedes ver a artesanos, artistas, comerciantes y demás activos en cualquier momento del día o la noche.
Su comercio es bastante sencillo. Aunque no se cierran completamente a tratar con otras razas (siguen teniendo necesidades que no son capaces de cubrir totalmente, y además la pela es la pela), la mayor parte de su comercio es interno. En general, las profesiones que generan algún tipo de producto (artesanos, mayormente) no utilizan el dinero salvo en muy contadas ocasiones y, casi siempre, en transacciones con forasteros. El intercambio más frecuente es el simple cambalache. Las profesiones que ofertan servicios suelen tener sus necesidades cubiertas por su empleador además de recibir un salario suficiente para algunas otras necesidades que surgieran.
La relación de los elfos con otras razas creo que es bastante obvia. Son los mejores, lo saben y son unos creídos totales. Incluso los más simpáticos y agradables tratan a los miembros de otras razas con un deje de autosuficiencia y condescendencia. Un elfo no recibe ayuda: generosamente, permite que otros participen de sus logros. Como una última nota, los elfos hablan de ellos mismos como los sidhelien (siilin); el término "elfo" es un término peyorativo que no se toman demasiado bien. Sin embargo, es como las demás razas les llaman.
Los elfos (sidhelien) de un vistazo:
El lado positivo:
Bonificaciones raciales:
· Resistencia del 90% al conjuro dormir y todos los conjuros relacionados con el hechizo.
· Los elfos son inmunes a los ataques y efectos de envejecimiento, a todas las enfermedades normales.
· Los elfos no tienen infravisión, pero son capaces de ver a la luz de las estrellas y la luna tan bien como a la luz del sol.
Idiomas iniciales:
Común, sidhelien, gnómico, mediano, goblin, hobgoblin, orog y gnol*.
Talentos:
· Movimiento silencioso. Los oponentes sufren un penalizador de -4 en sus tiradas de sorpresa. Si el elfo debe abrir una puerta o pantalla para atacar, este penalizador se reduce a -2.
· Los elfos no necesitan dormir; sin embargo, se fatigan de igual modo y deben reposar en tranquilidad durante el tiempo que una persona normal necesitaría dormir.
· Los elfos pueden pasar sin dejar rastro en entornos naturales e ignorar las dificultades del terreno al marchar.
Clases permitidas:
Guerrero, explorador, mago, mago de batalla, ladrón, asesino (se aplican restricciones al nivel. Ver la Tabla HR2C).
Combinaciones permitidas para multiclase:
Guerrero/mago, guerrero/ladrón, guerrero/mago/ladrón o mago/ladrón.
Modificadores a las puntuaciones de características:
Los elfos obtienen y sufren los siguientes bonificadores y penalizadores: -1 Fuerza, +1 Destreza, -1 Constitución, +1 Inteligencia, +2 Aspecto (altos elfos).
Puntos de Construcción bonificados: 12.
Talentos adicionales que pueden adquirir: Alerta aguda, Bonificador con arco, Bonificador con daga, Bonificador con jabalina, Bonificador con lanza, Bonificador con tridente, Compañero animal, Conjunto de habilidades acrobáticas, Elegancia aún bajo presión, Empatía fraterna, Habilidades conjuradoras, Hablar con las plantas, Identificación mágica, Memoria fotográfica, Observador agudo, Pelea a ciegas, Resistencia al calor, Resistencia al frío, Sexto sentido, Vista aguda.
El lado negativo
Dejando aparte algún penalizador en características y restricciones de clases, no hay lado negativo.
* El número de idiomas que un elfo puede aprender está limitado por su Inteligencia (ver la Tabla 1D) o por los Puntos de Construcción o el entrenamiento que dedique a los idiomas.

