sábado, 10 de noviembre de 2007
Ira divina
Derivaciones: Anduiras, Basaïa, Masela.
Mayor:
Usos: especial, hasta 1 turno +1 asalto/nvl ó especial.
Alcance: 10 pies (3 HackMetros, consulta el texto).
Bonificadores: +3 a dar y daño en el combate cuerpo a cuerpo, un (1) ataque adicional por asalto de combate, +3 a todas las TS y una resistencia de -1 al daño por dado de daño. Los conjuros lanzados penetran automáticamente (consulta el texto) y los de duración variable actúan a su máxima duración posible.
El vástago es presa de la ira de los dioses, inundándose su cuerpo de una fuerza terrible y siendo su mirada tan aterradora que sólo con ella es capaz de poner a sus enemigos en fuga.
Es el Máster quien decide que el personaje es inundado por la Ira divina mediante la interpretación de los hechos y el personaje que realice el jugador (consulta, sin embargo, el texto completo del poder en el EC).
Además de los bonificadores indicados, cualquier oponente o personaje neutral que se encuentre dentro del radio del alcance del personaje y cruce su mirada con la del vástago debe salvar contra conjuro o ser presa del miedo y salir por piernas durante 2d6 asaltos, a toda velocidad.
Cuando el vástago es presa de la Ira divina debe atacar siempre a sus oponentes más cercanos, siempre que estén entre él y el objeto de su furia. Cuando lanza conjuros, debe lanzar siempre los más poderosos y devastadores, buscando únicamente causar el mayor daño y destrozo posible en sus enemigos, sin importar nada más.
Mayor:
Usos: especial, hasta 1 turno +1 asalto/nvl ó especial.
Alcance: 10 pies (3 HackMetros, consulta el texto).
Bonificadores: +3 a dar y daño en el combate cuerpo a cuerpo, un (1) ataque adicional por asalto de combate, +3 a todas las TS y una resistencia de -1 al daño por dado de daño. Los conjuros lanzados penetran automáticamente (consulta el texto) y los de duración variable actúan a su máxima duración posible.
El vástago es presa de la ira de los dioses, inundándose su cuerpo de una fuerza terrible y siendo su mirada tan aterradora que sólo con ella es capaz de poner a sus enemigos en fuga.
Es el Máster quien decide que el personaje es inundado por la Ira divina mediante la interpretación de los hechos y el personaje que realice el jugador (consulta, sin embargo, el texto completo del poder en el EC).
Además de los bonificadores indicados, cualquier oponente o personaje neutral que se encuentre dentro del radio del alcance del personaje y cruce su mirada con la del vástago debe salvar contra conjuro o ser presa del miedo y salir por piernas durante 2d6 asaltos, a toda velocidad.
Cuando el vástago es presa de la Ira divina debe atacar siempre a sus oponentes más cercanos, siempre que estén entre él y el objeto de su furia. Cuando lanza conjuros, debe lanzar siempre los más poderosos y devastadores, buscando únicamente causar el mayor daño y destrozo posible en sus enemigos, sin importar nada más.

